Hoy hemos venido a celebrar la vida, y
¿qué es la vida sin amor? Esa palabra tan difícil de definir y casi imposible
de explicar. Pero que, basta con pasar unos segundos a vuestro lado para
entender a la perfección todo su sentido. Respeto, apoyo incondicional,
admiración, delicadeza, entrega, fuerza, pasión es lo que reflejan vuestros
ojos.
Hace muchos años (hace tantos que ya casi ni me acuerdo. Bueno me río yo de alguna cuando erre que erre negaba que ella “no estaba detrás de Dani”, ja me río yo ahora. Pues mira dónde hemos acabado). Como decíamos, hace muchos años que lleváis transmitiendo ese amor, pero hoy ya es legal, hoy celebráis la vida y ese amor incondicional con todas las personas, y animales también, que son importantes en vuestras vidas, podamos o no estar hoy físicamente presentes.
Hoy ya es oficial, hoy soy yo la que puede decir que ¡ya tengo un hermano!
Dani, ¿qué puedo decir de ti, campeón? Bueno, mejor dicho, qué no puedo decir de ti. Llevas siendo parte de esta familia ya mucho, mucho tiempo. Una familia que se siente muy afortunada por tenerte como uno más. Una familia que se siente muy orgullosa de ti, de tu fuerza y lucha constante. Una familia que siempre estará agradecida por todo lo que significas y haces por ella.
Gracias Dani por
mostrarnos un rayo de luz en el camino, cuando nosotros éramos incapaces de verlo
con claridad. Gracias Dani por tu saber estar, tranquilidad y por hacer
cualquier cosa por nosotros, incluso a veces por encima de tu propio bienestar.
Gracias por estar siempre ahí, gracias por tu sonrisa tímida, tu calma, tu
amistad, tu amabilidad, tu siempre buena voluntad, por tu picardía también, y
por habernos metido a todos, a saco, en el mundo de la bici. Personalmente, te
doy gracias por haber estado a mi lado en los momentos más difíciles, por
haberme enseñado que las cosas siempre vuelven a su orden. Muchas gracias,
quintito.
Pero, sobre
todo, sobre todo, gracias hasta el infinito por siempre cumplir tu promesa de
cuidar a nuestra hermana, por preocuparte por ella, darle tranquilidad y
mostrarle siempre el lado fácil de las cosas. ¡¡¡Gracias con el corazón en la
mano por hacerle inmensamente feliz!!!!
Y nuestra
hermanita querida, nuestra chiquita (siempre serás nuestra chiquita por muchos
años que pasen). Simplemente decirte que las dos estamos enormemente orgullosas
de quién eres, de cómo eres y de todo lo que significas para nosotras. Mírate,
con permiso de todas las aquí presentes y que nos disculpen, pero nuestra
hermana es la novia más guapa y radiante que jamás haya pisado este altar. Rosi
siempre tan ideal, tan pizpireta, tan coqueta, tan generosa, tan bondadosa, tan
amable, tan leal, tan… tan especial, que brillas con luz propia, y por allá por
donde pasas dejas una huella imposible de borrar.
Gracias a ti
también por iluminar todos nuestros días, y ser uno de nuestros apoyos más
importantes. Gracias por hacernos sentir siempre muy especiales, amados, admirados
y valorados. Eres la chispa de nuestras vidas, nuestro mejor tesoro sin duda
alguna, con tu siempre buena predisposición y fuerza para hacer que los sueños
de todos se puedan hacer realidad. Gracias por siempre cuidar de nuestra
familia, y luchar por ella por encima de cualquier cosa. Y millones de gracias
también por todo lo que haces por la familia que ya creasteis hace tiempo Dani
y tú. Esa luchadora nata, que muestra apoyo y admiración a su Vidi, no día a
día, sino segundo a segundo. Gracias por cuidarle, mimarle, apoyarle,
admirarle, valorarle y amarle de la manera que solamente tú sabes hacerlo.
Sois una pareja
muy especial, muy fácil de querer e imposible de olvidar. Sois un gran ejemplo
a seguir y a admirar. Sois… Los Vidis, esos que han calado hondo en el corazón
de todos los aquí presentes.
Os deseamos toda
la felicidad del Universo, que sigáis brillando juntos con esa energía que os
caracteriza, y que sigáis celebrando la vida y el amor, un día sí, y otro
también. Así que ya sólo nos queda decir: ¡Viva la vida! ¡Viva el amor! Y sobre
todo, ¡VIVAN LOS VIDIS!
Siempre 3, siempre mujercitas.
Con mucho
cariño: Isa y Ludi